El comienzo de una nueva era en la cirugía robótica en España
El Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona ha realizado por primera vez en cirugía pediátrica una intervención para extirpar un riñón y un uréter mediante un sistema robótico de puerto único, utilizando una sola incisión.
El paciente fue un niño de 12 años. La nueva tecnología permitió llevar a cabo una intervención compleja reduciendo al mínimo el daño en los tejidos, el tamaño de la cicatriz y el tiempo necesario para la recuperación.
Un único acceso en lugar de varias incisiones
En la cirugía robótica convencional suelen ser necesarios varios accesos independientes para introducir la cámara y los instrumentos quirúrgicos.
Con el nuevo sistema, todos los instrumentos necesarios para la intervención se introducen a través de una sola incisión.
Este procedimiento permite reducir el número de cicatrices y hace que la intervención sea aún menos invasiva para el paciente.
La operación fue realizada por los especialistas del Servicio de Urología Pediátrica y Trasplante Renal del Hospital Vall d’Hebron, uno de los centros españoles de referencia en cirugía robótica pediátrica.
Por qué fue necesaria la intervención
El menor padecía litiasis renal, conocida comúnmente como cálculos o piedras en el riñón. Esta enfermedad le obligaba a acudir con frecuencia a consultas médicas y había deteriorado progresivamente su estado de salud.
A principios de junio, el niño desarrolló un proceso inflamatorio provocado por una infección. La situación hizo necesaria una intervención quirúrgica urgente.
El 3 de junio, el equipo de Vall d’Hebron realizó la extracción del riñón afectado y del uréter mediante un robot quirúrgico de puerto único.
Se trató de la primera intervención pediátrica de este tipo realizada con un sistema robótico monoport.
La evolución de la cirugía robótica
Hace dieciséis años se realizó en Europa la primera operación robótica a un paciente pediátrico. Aquel procedimiento marcó el inicio de una nueva etapa en el desarrollo de la cirugía infantil mínimamente invasiva.
Desde entonces, la tecnología ha evolucionado de manera extraordinaria. Los primeros dispositivos robóticos, cuyo desarrollo inicial estuvo relacionado también con la tecnología aeroespacial, han dado paso a sistemas más precisos, flexibles y menos invasivos.
El robot quirúrgico no realiza la operación de forma autónoma. Todos sus movimientos están controlados por un cirujano desde una consola específica.
El sistema reproduce los movimientos del médico a través de los instrumentos quirúrgicos, proporcionando una elevada precisión y facilitando el acceso a zonas anatómicas complejas.
Una recuperación de solo 48 horas
La operación se desarrolló con éxito y sin complicaciones.
Tras la intervención, el niño permaneció hospitalizado durante solo 48 horas y posteriormente pudo regresar a su domicilio.
El periodo postoperatorio fue más breve y llevadero que el habitual en la cirugía tradicional e incluso que en determinadas intervenciones robóticas realizadas mediante varios accesos.
El paciente tampoco presentó el intenso dolor postoperatorio que puede acompañar a las intervenciones quirúrgicas complejas.
Una cicatriz de 2,5 centímetros
La intervención dejó una única cicatriz de aproximadamente 2,5 centímetros.
No obstante, los especialistas esperan poder reducir todavía más su tamaño en los próximos años.
El doctor Marino Asensio, responsable de la intervención, explicó:
«Actualmente, el diámetro de los instrumentos que introducimos es de 8 milímetros. Nuestro objetivo es reducirlo a 6 milímetros para que la cicatriz no supere los 2 centímetros».
Ventajas de la cirugía robótica de puerto único
El nuevo sistema quirúrgico puede ofrecer importantes beneficios para los pacientes:
- menor pérdida de sangre;
- reducción del riesgo de complicaciones;
- menor dolor postoperatorio;
- estancias hospitalarias más cortas;
- recuperación más rápida;
- mejores resultados estéticos.
Los especialistas españoles prevén incorporar progresivamente los sistemas robóticos de puerto único en otros grandes hospitales del país.
La primera intervención pediátrica realizada en Vall d’Hebron representa un importante avance en el desarrollo de la cirugía mínimamente invasiva y demuestra cómo las nuevas tecnologías pueden hacer que los tratamientos complejos sean más precisos y menos traumáticos para los niños.
España abre así una nueva etapa en la cirugía robótica, en la que la eficacia del tratamiento se combina con el cuidado de la recuperación y de la calidad de vida del paciente.