Estamos cambiando la historia del cáncer
"Hoy existen pacientes con metástasis que pueden curarse", — Antonio Cubillo, oncólogo
«Estamos cambiando la historia del cáncer; hoy existen pacientes con metástasis que pueden curarse», — Antonio Cubillo, oncólogo
Como director del Centro Integral Oncológico Clara Campal (HM CIOCC) y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario HM Sanchinarro, el doctor Antonio Cubillo Gracián ha sido testigo, durante varias décadas, de la profunda transformación que ha experimentado la oncología y que ha cambiado el curso natural de muchas enfermedades oncológicas.
La oncología actual no se parece a la de hace apenas veinte años. Según el especialista, los principales avances han llegado gracias al diagnóstico cada vez más precoz, al desarrollo de la biología molecular, que permite descifrar las características específicas de cada tumor, a la expansión de la inmunoterapia y a la consolidación de los tratamientos personalizados.
Gracias a estos avances, pacientes que antes apenas tenían posibilidades de sobrevivir hoy pueden curarse por completo o vivir durante muchos años con una enfermedad que ha dejado de ser, en muchos casos, una sentencia de muerte.
Sin embargo, no todo depende de la tecnología médica. Para el doctor Cubillo, la experiencia acumulada durante años de trabajo también ha dejado una enseñanza fundamental, menos revolucionaria desde el punto de vista científico, pero igual de importante: la evolución del paciente no depende únicamente del conocimiento y la capacidad de los médicos, sino también del cuidado, el apoyo y la empatía de sus seres queridos, así como de la capacidad de encontrar sentido a la vida incluso en medio de una enfermedad grave.
«Después de haber acompañado a miles de pacientes y a sus familias durante todos estos años, estoy convencido de que la mejor forma de lograr una vida larga es amar y sentirse amado», afirma el oncólogo, refiriéndose a la importancia de las relaciones humanas, una realidad que la práctica clínica confirma constantemente, aunque pocas veces aparezca reflejada en los libros de medicina.
«Por lo general, las personas envejecen del mismo modo en que han vivido. Una persona que desde joven ha cultivado sus relaciones personales suele afrontar mejor las dificultades y el sufrimiento que acompañan a la enfermedad. Además, el cáncer me ha enseñado hasta qué punto es importante que ningún paciente se sienta solo o carezca del apoyo cercano y continuo que necesita para afrontar una situación tan difícil», subraya el médico.
Una persona rodeada del cariño de su familia y del apoyo de sus amigos tiene muchas más posibilidades de afrontar la enfermedad que quien carece de esa red afectiva, siempre, por supuesto, contando con una atención médica altamente especializada.
Al hablar de los avances de la oncología moderna, Cubillo destaca que no se trata de un único descubrimiento, sino de la convergencia de varios campos que han experimentado un enorme desarrollo en los últimos años.
Entre ellos se encuentran el diagnóstico oncológico ultratemprano, que permite curar a un número mucho mayor de pacientes mediante tratamientos menos agresivos; el extraordinario progreso de la biología molecular y de las técnicas de imagen; y el desarrollo de las distintas modalidades de inmunoterapia, hoy disponibles para numerosos tipos de tumores.
Las consecuencias de estas innovaciones son verdaderamente extraordinarias.
«Hoy existen situaciones clínicas de enfermedad metastásica que antes se consideraban incurables y que ahora pueden tratarse e incluso llegar a curarse», afirma Cubillo.
Cuando se habla del futuro de la oncología suele mencionarse la medicina personalizada. Sin embargo, para el especialista, ese futuro ya es una realidad.
En primer lugar, los médicos analizan las características moleculares específicas de cada tumor, lo que en muchos casos permite seleccionar el tratamiento más eficaz.
Posteriormente estudian las particularidades del propio paciente: su capacidad para metabolizar los medicamentos, las características genéticas de sus células sanas, la compatibilidad según el sistema HLA —el complejo mayor de histocompatibilidad— y muchos otros factores.
Todo ello hace posible diseñar terapias cada vez más individualizadas y eficaces.
Uno de los mayores avances de la medicina actual ha sido la incorporación de la inmunoterapia al tratamiento del cáncer.
No obstante, su eficacia puede variar considerablemente de un paciente a otro, por lo que hoy ya existen diversas estrategias que permiten estimar de antemano la probabilidad de respuesta a este tipo de tratamiento.
Entre ellas se encuentran la identificación de biomarcadores específicos en el propio tumor, el análisis y la cuantificación del ADN tumoral circulante —cuando el tumor libera este material genético al torrente sanguíneo— y el desarrollo de nuevas técnicas de tomografía por emisión de positrones (PET) mediante radioisótopos diseñados específicamente para distintos tipos de cáncer.
El objetivo no consiste únicamente en desarrollar nuevos medicamentos, sino también en identificar previamente qué pacientes tienen mayores probabilidades de beneficiarse de cada tratamiento.
Al continuar hablando de la revolución que vive la oncología, Antonio Cubillo destaca una realidad cada vez más evidente: en muchos casos, el cáncer ha pasado a convertirse en una enfermedad crónica.
Según explica, gracias a los avances alcanzados en los últimos años, numerosas enfermedades oncológicas se pueden controlar durante largos periodos de tiempo, incluso cuando todavía no es posible lograr una cura definitiva.
Naturalmente, esto no significa restar importancia a la gravedad de la enfermedad ni disminuir la vigilancia médica, sino reconocer hasta qué punto han cambiado las perspectivas de los pacientes.
«Cada vez son más las personas que viven muchos años con tumores controlados, continúan haciendo proyectos, trabajando, disfrutando de sus relaciones personales y llevando una vida plenamente activa», afirma.
Paralelamente, la inteligencia artificial está comenzando a desempeñar un papel cada vez más importante en la oncología. Estas nuevas tecnologías permiten identificar grupos de riesgo que hasta ahora escapaban a los criterios tradicionales de diagnóstico.
Por ejemplo, ya se están desarrollando sistemas capaces de detectar personas con alto riesgo de desarrollar cáncer de pulmón incluso entre quienes nunca han fumado.
Para Cubillo, estas herramientas tendrán un impacto enorme en la precisión diagnóstica, en la mejora de las técnicas de imagen, en la cirugía oncológica y en el seguimiento posterior de los pacientes.
A pesar del extraordinario desarrollo tecnológico, Antonio Cubillo considera que tanto los pacientes como sus familiares deben conservar la capacidad de encontrar motivos para la esperanza incluso en las circunstancias más difíciles.
«Es importante mantener los sueños y la esperanza incluso durante la enfermedad. Eso impide que el miedo ocupe por completo la vida cotidiana y ayuda también en el tratamiento de las enfermedades más graves».
Preguntado por el consejo que daría a los lectores, el oncólogo responde que, además de llevar una vida saludable y realizar revisiones médicas periódicas, hay algo que considera igualmente importante.
«Les desearía que tuvieran muchos amigos. No es una frase bonita; es una conclusión a la que he llegado después de toda una vida acompañando a pacientes con cáncer».
Fuente: Artículo basado en la publicación original de La Vanguardia (España).
Artículo original: «Antonio Cubillo, oncólogo: "Estamos cambiando la historia del cáncer; hay pacientes con metástasis que hoy pueden curarse"». La Vanguardia – Longevity, 22 de junio de 2026.
Contenido adaptado por el equipo editorial de MedCare Iberia con fines informativos.